David Ortiz,
predestinado para ser un Red Sox.
Este 18 de noviembre
de 2013, David Américo Arias Ortiz, mejor conocido como “Big Papi”, cumple 38 y
después de esta temporada 2013, pareciera que acaba de cumplir 25 años y está
en la cima de su carrera, bateando para .309 con 30 homeruns y 103 carreras
impulsadas.
Hablando de
este ícono de los Red Sox, quien tiene un lugar en los corazones de los más
fervientes aficionados, junto a ya leyendas del equipo como Ted Williams, Carl Yastrzemski y Johnny Pesky, entre
otros, es importante hacer un recuento de su vida.
Firmado por los Marineros de Seattle en 1992
con el nombre de David Arias y proveniente de República Dominicana, jugó en las
ligas menores de este equipo hasta 1996 antes de ser cambiado a los Minnesota
Twins, equipo con el que harías su debut en Grandes Ligas el 2 de septiembre de
1997. Justo a su llegada con este nuevo equipo, pidió ser nombrado David Ortiz
y no David Arias como lo fue en un inicio.
Su historia
con los Twins estuvo plagada de lesiones tanto de rodilla como de muñeca, razón
por la que nunca pudo brillar y fue dejado en libertad al terminar la temporada
2002, bateando tan solo 58 homeruns con 238 carreras impulsadas en 455 juegos y
6 temporadas.
Para la temporada 2003 es contratado por los
Red Sox, proveniente de la agencia libre, existiendo muchas dudas sobre su
salud y capacidad de juego. Los Red Sox, uno de los equipos más emblemáticos de
las Grandes Ligas que llegaba en ese momento, a su temporada número 85 de forma
consecutiva, sin ganar una Serie Mundial. Nadie imaginaría la dupla tan
poderosa y que haría en conjunto con Manny Ramírez, un 3 y 4 en el lineup,
temido por los pitchers de la Liga Americana.
En esa
temporada 2003, Ortiz, comenzó a ganarse los corazones de la afición de los Red
Sox con un año de 31 homeruns, promedio de bateo de .288 y 101 carreras
impulsadas. Aunque lo más relevante de ese año no fueron esos números, sino la
forma en que cargó al equipo para llegar hasta la Serie de Campeonato contra los
Yankees y quedarse a tan solo 5 outs de llegar a la Serie Mundial.
Para 2004, él
conocía la rivalidad contra Yankees y lo que había pasado un año antes no se
quedaría en el olvido. Ese año dejó dos veces tendidos a los Yankees en el
campo durante la Serie de Campeonato, regresando de una desventaja de 3 juegos
a 0 y más tarde terminaba la sequía de 86 años sin un título de Serie Mundial
para el equipo. Al terminar este año era ya un ídolo hecho y derecho de los Red
Sox.
Este mismo año,
David Ortiz obtendría el apodo de “Big Papi” a raíz de un comentario de Pedro
Martínez quien al no tener éxito contra los Yankees, diría que ellos eran como “su
papá” y cada vez que pisaba “Yankee Stadium” le coreaban “Who´s your daddy?” (¿quién
es tu papá?). Pero al ver como David pasaba más de una vez sobre ellos, terminó
diciendo, “Ahora los Yankees deben de preguntarse, ¿quién es su Big Papi?” y de
ahí, el apodo que aun mantiene.
Al ser ya un
ícono de los Red Sox, los contratos y los millones seguían llegando acompañados
de años con grandes temporadas como la de 2006, año en el que obtuvo el récord
de homeruns con el equipo, llegando a 54.
No solo cargó
con excelentes números personales de 2003 a 2013, sino que también tuvo el
liderazgo para llevar al equipo a 3 Series Mundiales ganándolas todas y dejando
el récord en estas instancias en 12 juegos ganados y tan solo 2 juegos
perdidos.
David Ortiz es
un pelotero único y como mencionaría su ex compañero Johnny Damon, “Sabía que
era capaz de mucho, pero, ¿Ser contendiente al jugador más valioso cada año? Eso
es sorprendente”. No únicamente es bueno con el bat, sino que también es un
líder nato y un personaje con mucho carácter, a quien nunca olvidaremos cuando
destrozo a batazos un teléfono del “dugout” después de un mal conteo en “home”
por parte del “umpire” principal.
Haciendo un
breve resumen de sus mayores logros, podemos decir que David Ortiz es una de
las figuras más poderosas de los últimos 15 años en el béisbol de Grandes Ligas,
contando con una carrera hasta ahora, con promedio de bateo de .287, 431
homeruns y 1,429 carreras impulsadas, así como múltiples premios y
reconocimientos que consisten, por mencionar algunos, en 5 bats de plata, 9 selecciones
para el juego de estrellas, ser el jugador más valioso de la Serie de Campeonato
en 2004 y en la Serie Mundial de 2013, ganador del “Home Run Derby” de 2010,
cuenta con el récord de hits para un bateador designado y 3 Series Mundiales
ganadas, honor que comparte únicamente con el legendario “Babe Ruth”.
Todos estos
reconocimientos no son casualidad o únicamente provienen de su potencial al bat,
ya que, como él mismo lo diría, “Lo más importante en mi carrera siempre ha
sido mi swing de bateo, hasta cuando me baño, trabajo en él”.
Hoy
en día, el poderoso David Ortiz, tiene un contrato por 2 años y 26 millones de
dólares, el cual terminará en 2014, justo cuando tenga 39 años. Al llegar ese
momento, probablemente tomará una de las decisiones más grandes, no solo de su
carrera sino de su vida: dejar el béisbol para siempre. En dado caso que pueda
extender su carrera, el equipo no creo que ofrezca contratos de más de 1 año
por su edad y si es consciente del lugar que ocupa en la organización y en la
ciudad (aunque no lo crean, fue votado tercero para alcalde de Boston este año),
no se irá a otro equipo por unos cuantos millones más; no perderá el estatus
que tiene en Boston para terminar su carrera en una ciudad en donde no sea tan
valorado, como pasó con Babe Ruth, quien
terminó con los Bravos de Boston en 1935, después de 15 años con los Yankees,
jugando solo 28 juegos con un promedio de bateo de .181 con 12 carreras impulsadas
y tan solo 6 homeruns.
Las
preguntas que probablemente escucharemos en próximos año serán, ¿Tendrá un
lugar asegurado en el salón de la fama? ¿Quién debe de ser el líder del equipo
a su salida? ¿Podrá jugar a los 40 años y ser igual de efectivo?
Mientras se
resuelve su futuro que seguirá a la temporada 2014, solo nos queda decir, Feliz
cumpleaños número 38 “Big Papi”, gracias por tantos momentos.
#porquesomosredsox


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